
El Furgonauta |
Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2008. EXTRAÑA COPLA O ALGO ASÍ.![]() No somos ni seremos cuerpo de una novela, ni letra, tampoco letra, en lágrimas de balada ruborizada y lenta. Hasta la muerte andaremos muy lejos de las estrellas que dan envidia en aquellas películas que muestran sueños sobre las blancas telas, de un héroe viril y tierno que acaba con la doncella. Seremos, seguro, en cambio un amor sencillo de escaso brillo que está en lo cierto como los sabios que han aprendido de irse viviendo. Un amor de la montonera, simple, llano y extendido que no alcanza para libro. O quizás no, que tampoco hay editorial que quiera lo que te escribo ni para ello guarde lugar: Tú, amada corriente, y yo amante vulgar como el resto de la gente. Allá el cine y sus grandezas, mira bien lo que te digo: Bendito sea si es mío ese amor de cuatro letras que en este minuto sientes. ----------------------- AGFA FAMILY![]() Ni echo de menos ni echo de más, pero me ha visitado el otro tiempo. A veces pasa.Cuando todo lujo de refresco se reducía en la nevera a una gaseosa de marca fenecida e irrecordable, y un inmortal yogur de vidrio sin fechar hacía compañía a cuatro o cinco huevos y un poco de margarina, los colores estaban lejos del videoclip. Cuando la lana de los abrigos era mate, las camisetas hacían bolas y los zapatos se llevaban al remiendo hasta que al niño se le empezaban a doblar los dedos, el sol quemaba en sepia. Cuando en el bar mirábamos de reojo a aquel tío del 124 Sport tomarse un Johnnie Walker detrás de sus Ray-Ban, los que tirábamos de Cinzano y quinto queríamos cambiar el trabajo por uno menos gris y menos ocre. Cuando el tergal y el vaquero marcaban una zanja entre generaciones a las que en realidad sólo separaban un par de años en la edad, pero un siglo de cultura, los libros de la biblioteca amenizaban su blanco y negro con ilustraciones de acuarela floja y carboncillo. Cuando el tinte y las permanentes no osaban acercarse al azul, al verde, al rojo o al violeta más que en calles estrechas de Barcelona, una marea morena con leves notas a lo Monroe oleaba en las fiestas mayores. Y cuando se fumaba rubio sólo los domingos comprado suelto en los futbolines, el suelo era pardo en todas partes. Era un mundo el mundo entero, arrítimico y mudo, en súper ocho. --------------------------- CASA Si un día te sientes solo, amigo mío, no eches el candado a la cabeza, ni aplastes el corazón, de un pisotón, como un cigarro; si no te gusta la manera en que se mueve este teatro, ni el director de la pieza, ni el decorado, y sientes que ya no empezó bien en los ensayos; si crees que eres la esquina que han elegido los perros para marcar su territorio y se amontona en ti una huelga de basureros; si ves al abandono perentorio y un aliado en el fármaco que todo lo elimina, no sacrifiques aún tus ojos y mira. Si un día te sientes solo, amigo mío, y crees que no se acaba nunca lo que empezar no debía; si a tus pies el desecho que el viento barre se arremolina; si te persigue la vida y no te alcanza aunque corras en todas direcciones, no hundas las zapatillas en los posos del café; si crees que no hay un dios a tu medida porque son gafas de sol para la masa, tente fe. Si un día te sientes solo, amigo mío, antes de irte abrazando el fuego, acércate por mi casa, a cobrar lo que te debo. ------------------------------------------- |